Después de ver las cataratas, la mejor manera de recorrer la región de Niágara (un área gastronómica y vinícola destacada de Ontario) es en dos ruedas.

 

Muy cerca de Nueva York, Toronto y la frontera entre los Estados Unidos y Canadá se encuentra la Península del Niágara: una de las principales zonas de producción de vino en la costa del lago Ontario. En esta región también se encuentra la ciudad histórica de Niagara-on-the-Lake. Tanto esta ciudad como la región de Niágara, en general, son fáciles de recorrer en bicicleta y con mucho para ver, hacer, comer y beber.

 

Antes de emprender tu viaje, acércate al Centro de Cicloturismo de Niágara para obtener información y mapas. A continuación, encontrarás una lista de rutas, paradas y sugerencias para disfrutar esta increíble región en dos ruedas.

 

Niágara y el cinturón verde

A post shared by Vishk (@thevishka) on

¿Te gustaría pasear entre granjas, huertos, pintorescos pueblos y viñedos, todo rodeado de colinas verdes? Esto es lo que encontrarás en la región del Niágara, un paisaje ideal para el cicloturismo en verano y en otoño. Otra opción son los 140 kilómetros pavimentados del circuito Greater Niagara Circle Route, parte del Gran Sendero (Great Trail), que te darán un excelente panorama de la zona. A lo largo del camino tendrás la posibilidad de pedalear frente al agua, visitar ciudades, hacer una pausa en la playa para nadar un rato o dar una caminata por el pueblo y almorzar. ¿Otra opción? La ruta del cinturón verde, denominada Greenbelt Route, que cuenta con 475 kilómetros que pasan por Lincoln y St. Catharines, junto a bodegas y puestos de frutas, además de la localidad histórica de Niagara-on-the-Lake.

 

Niagara-on-the-Lake

Tras un alto en un viñedo, como Southbrook Vineyards, una buena idea es dar un paseo por Niagara-on-the-Lake, una encantadora ciudad que conserva su centro histórico del siglo XIX. Aquí podrás caminar a la sombra de los árboles, visitar tiendas y adentrarte en la sofisticada escena gastronómica basada en productos regionales. Luego, pedalea hasta los huertos y viñedos cercanos para comprar bayas, duraznos y lavanda que recogerás con tus propias manos, o súmate a las visitas y degustaciones que organizan. Para los amantes del teatro, lo mejor es organizar la visita entre abril y noviembre, para que coincida con el Shaw Festival, evento que incluye todo tipo de producciones, desde clásicos hasta teatro experimental.

 

Ruta del vino de Niágara

En un trayecto relativamente corto, encontrarás casi 100 bodegas, como Di Profio Wines, Small Talk Vineyards o Five Rows Craft Winery (la preferida de los críticos), muchas de las cuales solo venden sus productos en Canadá. La Ruta del vino de Niágara te lleva a la mayoría de estos establecimientos, e incluye la Escarpa del Niágara, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y el poblado de Niagara-on-the-Lake. Pedalea por esta ruta y combina el paseo con excursiones, degustaciones y buena comida. ¿Buscas una experiencia más completa? Asiste a un taller, haz un picnic o reserva tu lugar en una cena con un enólogo.

 

Déjate guiar

Si prefieres dejar que otro se encargue de la planificación y el equipo, descubre Niágara en compañía de guías expertos en cicloturismo. Ontario By Bike organiza escapadas de fin de semana en grupos pequeños por la provincia, que incluyen la zona del Niágara. Cycle Canada ofrece un plan de una semana con hospedaje en bed and breakfast, visitas a las cataratas, una obra de teatro en el Shaw Festival, y varias paradas en bodegas y huertas. También puedes contactar a Zoom Leisure, que renta bicicletas para quienes prefieren recorrer por su cuenta y organiza distintas actividades, desde visitas a bodegas hasta picnics en viñedos. Grape Escapes Wine Tours es otra agencia que puede llevarte a recorrer la Península del Niágara, con bicicletas y equipamiento incluido.

 

Icewine

Niágara es el líder mundial indiscutido en vino de hielo, o icewine. Si quieres conocer más sobre esta variedad, contrata un tour personalizado o visita por tu cuenta los diferentes establecimientos especializados. Encabeza la lista Inniskillin, pionero en la zona. En esta bodega podrás hacer una visita guiada, probar el icewine o reservar un evento privado, como una clase de cocina canadiense o un almuerzo acompañado de vinos del lugar. También podrás degustar el vino intenso, de tonos dorados, hecho a partir de uvas congeladas en Peller Estates, lugar ideal para un almuerzo elegante. No te pierdas tampoco la bodega familiar Pillitteri Estates Winery, en especial sus sesiones de cata de vino de hielo. La bodega Ice House Winery es conocida por sus cocteles y batidos de icewine. Si tu paseo en bicicleta coincide con los meses de invierno, no olvides traer varias capas de ropa.

Related Posts

Socios