En un viaje a Nunavut se conoce y aprende acerca de la naturaleza y vida salvaje única de la región, acerca del pueblo inuit así como de sus ancestros thule, y de la fuerte relación que hay entre ambos.

Iqaluit

La capital de Nunavut, Iqaluit, está en el centro de la acción. Localizada en la isla Baffin, aquí es donde empiezan y terminan la mayoría de los viajes por el territorio. Por todos lados puedes ver la cultura inuit tradicional, desde el arte y las fantásticas artesanía de la ciudad, hasta los diversos festivales que ahí tienen lugar, así como los artistas, músicos y cineastas que ahí viven. Iqaluit también está ubicada muy cerca de los tres parques territoriales, cada uno con escenarios increíbles, características naturales simplemente hermosas y muchos restos arqueológicos que datan del ancestral pueblo thule. Las actividades al aire libre, como el esquí, las motonieves y los trineos de perros, son parte de la vida cotidiana, como la caza, la pesca y la recolección de bayas. Quédate en la ciudad para disfrutar de la buena mesa y explorar, o aventúrate en la naturaleza. Todo comienza aquí.

Repulse Bay - Credit: The Great Canadian Travel Company

Naujaat (bahía Repulse)

Naujaat es el paraíso de los observadores de pájaros. El nombre incluso significa “lugar de anidación para gaviotas” en el idioma local inuktitut. Anteriormente conocida como bahía Repulse, esta aldea se asienta cerca de un área de acantilados donde nacen gaviotas en junio. Se localiza, también, directamente en el Círculo Ártico, un hecho marcado por un impresionante túmulo (cairn) de piedra que se encontró en esa comunidad. En Naujaat sólo viven unas 1,050 personas, lo que significa que siempre son sobrepasados en número por las aves y otras especiales de la vida silvestre. Onduladas colinas, bellas ensenadas y la tundra del Ártico dan forma a un paisaje que tiende a tener un clima bastante frío. Pero eso no te debe detener de visitarlo en los meses más cálidos y disfrutar de la pesca, de la caza, de andar en cuatrimoto, hacer senderismo, kayak y, por supuesto, observación de pájaros. Desde gaviotas, que le dan a este lugar su nombre, hasta cisnes de la tundra, halcones peregrinos y gansos blancos, hay aves en abundancia.

Parque nacional Auyuittuq

Glaciares, escarpadas montañas y ríos dominan el terreno del parque nacional Auyuittuq. La perspectiva de un terreno retador atrae a varias ligas de senderistas y esquiadores, la mayoría de los cuales siguen el Paso Akshayuk (conocido localmente como Pang Pass) un corredor de viaje tradicional de los inuit de 60 millas que atraviesa el parque. No todos podemos recorrer las 60 millas, así que los visitantes pueden hacer caminatas de un día al Círculo Ártico, o enfrentar el terreno en un trineo o en una motonieve. Si hay algo que se debe visitar en el parque, tiene que ser Mount Thor. El nombre de la montaña le va perfecto, ya que tiene la caída vertical más alta del mundo a 4,101 pies. Es algo digno de admirar.

Sirmilik National Park - Credit: Nunavut Tourism/Hans Pfaff

Parque nacional Sirmilik

El parque nacional Sirmilik, en el lado noroeste de la isla Baffin, tiene uno de los escenarios más diversos de la vida salvaje en el Ártico. Narvales, caribús, osos polares, focas anilladas y ballenas asesinas, todos viajan por la costa y las aguas circundantes. El parque también alberga un importante santuario de aves, la isla Bylot, con más de 70 especies y cientos de miles de pájaros, ya sea que estén anidando ahí o que sólo vayan pasando. Con sus 8,500 millas cuadradas es evidente la razón por la que la vida silvestre lo ha hecho su hogar. Pero todo ese espacio además significa que hay mucho lugar para diversas actividades (además de la obvia observación de vida silvestre). Esto incluye alpinismo, esquí, kayak en el mar, recorrer la orilla de la gran masa de hielo y visitar a sitios arqueológicos.

West Baffin Eskimo Co-Operative Limited

Tallados, grabados y trabajo en piedra son el pan de cada día en la West Baffin Eskimo Co-Operative Limited, una colección de artistas inuit con base en Cape Dorset. La cooperativa ha existido por más de 50 años y desde entonces se ha convertido en la capital del arte inuit del mundo. En el litoral del estrecho Hudson estos artistas llevan a cabo el comercio de su obra para el deleite de muchos amantes del arte, quienes hacen el viaje a la isla año tras año.

The Arctic Watch Wilderness Lodge

Ensenada Cunningham (isla Somerset)

Simple y sencillo, la Ensenada Cunningham en la isla Somerset es el mejor lugar para observar ballenas beluga. Cada año, miles de estos bellos animales visitan la ensenada, para jugar, alimentar a sus pequeños y cambiar de piel. La consistencia de sus visitas y lo remoto del sitio —500 millas al norte del círculo ártico— la convierten en una verdadera experiencia salvaje. Los huéspedes pueden alojarse en el bello Arctic Watch Lodge y caminar menos de una milla para tener incomparables vistas de las ballenas, y para disfrutar de toda la vida salvaje, belleza natural y sitios arqueológicos que hay en isla Somerset.

Isla Ellesmere

Nunavut es el hogar de más de una gran isla. La isla Ellesmere es la segunda en tamaño después de la isla Baffin, y se encuentra lo más al norte que llega Canadá. Fue desde esta isla de donde salió, en 1909, un explorador para llegar al Polo Norte, el cual se localiza a sólo 447 millas. En otras palabras, la isla Ellesmere no es un lugar para ir a asolearte. Es un lugar para observar bueyes almizcleros, caribús, lobos y lemmings. También es un gran lugar para hacer tours en canoa y en motonieve a través de un terreno ideal para la cacería. También es un lugar impresionante para probar tus agallas respecto a escalar montañas, hacer backpacking o, si realmente deseas un recuerdo para toda la vida, una excursión al Polo Norte por tu cuenta. ¿Mencioné que hay luz las 24 horas del día?

Narwhal - Credit: Michelle Valberg

Pond Inlet

Si vas a visitar la aldea escénica de Pond Inlet por una razón, por una sola razón, hazlo por los narvales. Estos unicornios del mar son famosos por pasar a través de la ensenada en grandes manadas, lo que permite una experiencia de observación de la vida salvaje incomparable. Localizado cerca del borde de la masa de hielo, Pond Inlet es también un excelente lugar para ver otro tipo de vida silvestre durante el verano. Sumérgete en la historia y cultura local, desde un grupo de teatro local hasta una gran variedad de excavaciones arqueológicas. Y si te gusta estar en el exterior, los icebergs, glaciares, montañas y fiordos característicos del territorio de Nunavut están realmente cerca. Asegúrate de explorar algunas cuevas de hielo o busca los hoodoos —formaciones de roca, altas y delgadas.

Parque territorial Iqalugaarjuup Nunanga

Puede que no sea fácil de pronunciar el nombre de esta parque territorial: Iqalugaarjuup Nunanga, pero sí es fácil amarlo. A cinco millas de Rankin Inlet, este hermoso parque posee una cadena de lagos, tundra, humedales y todas las variedades de animales que habitan esos ecosistemas. Gracias a su variedad de terreno, la cantidad de senderos y los sitios arqueológicos de los antiguos thule que hay en el parque, es un destino popular para hacer senderismo. Aunque sí se puede visitar el parque en invierno, ya sea con esquís o motonieves, la mayoría debe elegir venir en verano, cuando los pájaros están trinando y las flores púrpuras de la montaña están floreciendo. Trae tus binoculares y busca un halcón peregrino, o métete al agua y atrapa una trucha ártica.

Northwest Passage - Credit: Clayton Anderson

Paso del Noroeste

El paso del Noroeste ese en realidad una ruta que conecta los océanos Atlántico y Pacífico a través del océano Ártico por arriba de Canadá. La famosa ruta pasa alrededor y por arriba de la Isla Baffin, con mucho que ver por el camino. Atraviesa el paso, bordeando icebergs a medida que sigues los pasos de los exploradores árticos. Salta a una zodiac fuera de borda hasta llegar a la estación ballenera abandonada, al puesto remoto de la Hudson’s Bay Company y a antiguos campamentos thule llenos de utensilios abandonados. Agarra tus binoculares para ver a la perfección morsas, narvales, oso polares y aves marinas. Si prefieres quedarte en tierra, también está el sendero Northwest Passage Trail, que permite caminar entre las reliquias de los hombres que exploraron por primera vez este sendero.

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