Del bosque tropical a las cimas de las montañas, pasando por las ciudades, la Columbia Británica está llena de maravillas que te dejarán sin aliento.

Crédito: Butchart Gardens

Jardines Butchart

No es necesario ser un amante de las flores para disfrutar de los Jardines Butchart en la ciudad de Victoria. Todos los sábados, durante el verano, los jardines ofrecen muestras de arte local y entretenimiento, así como fuegos artificiales nocturnos; en Navidad, se puede disfrutar de la decoración conluces y durante todo el invierno, de una pista de hielo. Visita las aguas que rodean los jardines y acércate a su historia de los jardines en una embarcación amigable con el ambiente. O permanece en tierra y visita la hermosa fuente del dragón, hecha de bronce y granito, que fue donada por la República Popular de China y la Ciudad de Suzhou. Y claro, si eres amante de las flores, este sitio de 55 acres tiene una muy amplia gama de flora de fama mundial. Déjate envolver por el aroma de estos jardines.

Teleférico Sea-to-Sky - Crédito: Sea to Sky/Paul Bride

Teleférico Sea-to-Sky

Squamish muchas veces ha sido llamada la capital del entretenimiento al aire libre, y el teleférico Sea-to-Sky Gondola responde perfectamente a ese nombre. El paseo de 10 minutos en el teleférico ofrece impresionantes vistas del estrecho de Howe, las montañas de los alrededores y el bosque. No te despegarás de la ventana observando a los alpinistas en su rocoso ascenso hacia Squamish Chief o las vistas únicas de las cataratas Shannon. La cima de la montaña puede indicar el término del recorrido, pero en realidad es el inicio de tu gran aventura. Disfruta los paisajes desde tres increíbles miradores, goza el senderismo y las caminatas, escala rocas y, si te atreves, atraviesa el puente colgante Sky Pilot, ubicado a casi cien metros de altura.

Museo Real de la Columbia Británica

Camina por la ciudad de Victoria en la década de los 20, observa un lanudo mamut en su hábitat y aprende sobre las máscaras ceremoniales de las Primeras Naciones del país, todo bajo el mismo techo. La historia natural y humana de la Columbia Británica se encuentra en exhibición permanente en el Museo Real de la Columbia Británica (The Royal BC Museum) en la ciudad de Victoria. El museo pretende no sólo exhibir su colección de artefactos y objetos –que suman unos 7 millones— sino que busca colocarlos (y a ti también) en los escenarios más realistas posibles. Si realmente quieres aprender sobre esta provincia y al mismo tiempo vivirla, no encontrarás fácilmente otro atractivo tan adecuado como este museo.

Teleférico Peak 2 Peak en Whistler - Crédito: Steve Rogers

Whistler Blackcomb

En 2010 los ojos del mundo estuvieron puestos en Whistler Blackcomb, sede oficial de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de invierno. Y si bien los juegos llegaron y se fueron, ¡todo lo demás sigue ahí! Erguidas una junto a la otra, están dos montañas absolutamente cubiertas de pistas de esquí y snowboard para todos los niveles, desde intrépidas para expertos, hasta suaves para novatos. Y cuando la larga temporada de esquí llega a su fin, la gente cambia sus tablas y esquís por bicis y senderos. Para relajarte después de un rato en la montaña, o relajarte sin siquiera haber salido a la montaña, puedes pasar el día en el spa y por la noche en uno de los espectaculares restaurantes de la villa. Pero si sólo vas a hacer una actividad, que sea el teleférico Peak 2 Peak. Mira hacia abajo, a más de 400 metros, a través del piso de cristal mientras recorres los 4.34 kilómetros que hay entre las dos montañas y que le permiten ostentar a este teleférico el récord de ser el más largo del mundo.

Puerto de Victoria - Crédito: Destination BC/Reuben Krabbe

Puerto interior de Victoria

El Puerto de Victoria cuenta con mucha actividad durante todo el año. Alguna vez fue usado por las Primeras Naciones del país para botar sus canoas y actualmente son los yates, pequeños cruceros y transbordadores los que han convertido a este puerto en su hogar. Puedes rentar un kayak, ir a un tour para avistamiento de ballenas o subirte a un hidroavión, todo desde aquí. En tierra firme, dedícate a mirar a músicos y artistas mientras paseas tranquilamente por el muelle, o visita cerca de ahí los edificios del Palacio Legislativo y el histórico hotel Fairmont Empress. Y lo mejor de todo, puedes llegar directamente al puerto en un transbordador directo desde el estado de Washington, vía Port Angeles, Bellingham o Seattle.

Reserva del parque nacional Pacific Rim - Crédito: Brooke Arnold

Reserva del parque nacional Pacific Rim

Playas, bosques tropicales e islas rocosas conforman la increíble reserva del parque nacional Pacific Rim (Pacific Rim National Park Reserve). El parque de más de 500 kilómetros cuadrados realmente posee todos y cada uno de los escenarios que caracterizan la costa del Pacífico. Camina descalzo por los 16 kilómetros de Long Beach o enfúndate en un traje de neopreno para intentar surfear. También podrías llenar tu mochila con suministros para toda una semana y lanzarte por los bosques tropicales, los acantilados, las caídas de agua y las cuevas que hay a lo largo de los 75 kilómetros del sendero de la costa oeste. Escucha las historias que forman parte de la mitología de las Primeras Naciones Nuu-chah-nulth y luego sigue la huella de la historia al abrigo de un gigante árbol en el viejo bosque. El parque nacional Pacific Rim es un tesoro canadiense.

Parque Stanley al anochecer - Crédito: @jennileem

Parque Stanley

El Parque Stanley (Stanley Park) es el glaseado sobre un metafórico pastel en el centro de Vancouver. El parque, de 400 hectáreas, ofrece un escape hacia la naturaleza en medio del escenario urbano y tiene una enorme variedad de actividades que puedes realizar a lo largo del año. Camina por el famoso malecón para gozar de incomparables paisajes de la bahía Burrard, o adéntrate un poco para maravillarte con los árboles gigantes que habitan este bosque. Por la mañana te puedes asolear en las playas y por la tarde jugar golfito. También podrás pararte junto a enormes tótems y aprender sobre las Primeras Naciones que vivieron en esta tierra. O puedes almorzar en alguno de sus tantos restaurantes y luego ir al acuario a pasar el día. El Parque Stanley ha sido el atractivo estrella de Vancouver por más de 125 años y nada lo va a detener, seguirá siéndolo.

Isla Granville

No, bajo los puentes no sólo viven duendes. Debajo de uno de los principales puentes cerca del centro de Vancouver encontrarás un lugar único donde cenar, ir de compras y divertirte. La isla Granville (Granville Island) es una comunidad energética plena de artesanos que crean regalos únicos, apasionados chefs que comparten los frutos de su labor y músicos en ciernes que perfeccionan su arte. En la isla siempre está sucediendo algo. Puedes pasar sólo por una cerveza o dedicar el día entero a recorrer sus tiendas, consentir tus sentidos en el mercado público o simplemente a disfrutar del entretenimiento. Cualquier cosa que hagas, no dejes de visitar este lugar.

Parque del puente colgante de Capilano

Supera tu miedo a las alturas con estilo y con la ayuda del puente colgante de Capilano (Capilano Suspension Bridge) que mide casi 140 metros de largo y está suspendido 70 metros arriba del caudaloso río Capilano. Una vez que hayas conquistado este gran puente, los senderos del Cliffwalk (una serie de caminos adosados a la pared del acantilado) no se verán tan atemorizantes, ¿verdad? Y después de esas dos experiencias, Treetop Adventure (aventura sobre las copas de los árboles), con siete puentes colgados de abetos Douglas de 250 años de edad a poco más de 30 metros del suelo del bosque, será pan comido. Tú nos entiendes. El parque del puente colgante de Capilano es un lugar que reboza adrenalina en hermosos ambientes naturales.

Nutrias marinas del Acuario de Vancouver - Tanu and Katmai Rafting

Acuario de Vancouver

Hogar de más de 50,000 criaturas, el Acuario de Vancouver (Vancouver Aquarium) bien podría ser el parque de juegos ideal para los amantes de los animales. Desde amigables nutrias marinas hasta brillantes medusas, acércate y familiarízate con la vida silvestre de todo el planeta. Pasa a saludar a Chester, una joven orca negra que fue rescatada por el equipo del acuario y ahora se dedica a nadar feliz junto a Helen, un delfín del Pacífico de lados blancos que también fue rescatado. O compra boletos para algunos de los eventos que se celebran fuera del horario normal del acuario y disfrútalo con una copa en la mano y sin niños corriendo por todos lados. Ah, y no te olvides de buscar a Nemo.

Related Posts