Con casi 4000 kilómetros de costa, Nueva Escocia alberga una gran cantidad de puertos ocultos y rincones secretos junto al océano. Se cree que estos recónditos lugares fueron clave para el desarrollo de la bebida favorita de esta provincia: el ron.

 

A pesar de haber comenzado desde el siglo XVIII con los piratas, el tráfico de ron de Nueva Escocia se hizo más conocido durante la Ley Seca, época también conocida como la Prohibición. Las destilerías de la provincia fueron la industria principal en Halifax, incluso por arriba de la pesca o la construcción de barco, lo que significaba que había suficiente producto para compartir, especialmente con Estados Unidos y su infame Rum Row o línea del ron. Lejos de la costa estadounidense, en la línea del ron se entregaban ilegalmente cientos de miles de cajas de alcohol, lo que a su vez se traducía en una necesidad de transporte para este dulce líquido color ámbar.

En lugar de solamente lanzarse a las aguas en busca de atún y salmón, los pescadores decidieron asumir por su cuenta la tarea de satisfacer esta necesidad y adaptaron sus barcos para contrabandear licores. De hecho, el tráfico se hizo tan grande que se empezaron a construir embarcaciones con el único propósito de comerciar ron. Además de permitir que los pescadores obtuvieran una buena ganancia, el tráfico de ron en Nueva Escocia también ayudó a la economía postguerra de las provincias atlánticas de Canadá.

 

La Ley Seca fue derogada en la década de 1930, pero los habitantes continuaron su estrecha relación con el ron, pues después de todo ¡les encantaba beber! La evidencia de este gusto culposo es que en esta provincia surgió la primera cervecería artesanal, la primera destilería y la primera bodega de vinos. Viaja a Nueva Escocia, prueba (literalmente) y comprueba lo que definió el amor de esta provincia por el ron.

Recorre el Sendero del Contrabandista de Ron a Lunenburg

 

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La ciudad portuaria de Lunenberg no es sólo Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, sino que también es uno de los lugares que tuvo mucho movimiento como resultado del tráfico de ron tiempo atrás. Ejemplo kitsch de los asentamientos británicos coloniales en Norteamérica, esta comunidad data de 1753 y su arquitectura lo comprueba.

 

Toma el Sendero de los Comerciantes de Ron, una ruta perfecta para la caminata o el ciclismo, que va desde Halifax hasta Lunenburg. A lo largo de sus 118 kilómetros, experimenta la belleza costera de esta provincia. Al tiempo que disfrutas de un paisaje único, pasa por Mahone Bay, Chester y otras comunidades costeras, come o cena en restaurantes junto al mar y detente a disfrutar los atractivos locales así como el trabajo de los artesanos del lugar.

Prueba el pasado en el Destilería Ironworks

 

Las destilerías artesanales han vuelto a ser populares en Nueva Escocia, y la Ironworks Distillery es el centro de este movimiento. Inaugurada en 2009, esta destilería de Lunenburg (a una hora de Halifax, aproximadamente) emplea productos cosechados localmente para elaborar sus licores. Comenzaron con opciones a base de frutas, pero ahora elaboran ron para satisfacer el gusto y la tradición de Nueva Escocia. Localizada en una herrería remodelada sobre un viejo puerto, esta destilería y sus cocteles te harán viajar en el tiempo.

Regresa en el tiempo con la Fortaleza del Ron

Para seguir con la tradición, la Fortaleza del Ron (Fortress Rum) encarna el rostro del pasado y es un gran atractivo del presente. Fruto de una colaboración entre la Auténtica Compañía Destiladora de la Costa (Authentic Seacoast Distilling Company), Parques de Canadá y la Asociación de la Fortaleza de Louisbourg (Fortress Louisbourg Association), la Fortaleza del Ron ha continuado con la producción de esta deliciosa bebida desde hace 300 años.

 

La Fortaleza de Louisbourg fue escenario del tráfico de ron cuando ahí llegaban barriles desde el Caribe. Actualmente, el ron se continúa trayendo desde ahí y se añeja cuidadosamente en el Magazin du Roi donde adquiere su carácter distintivo de Cabo Bretón. ¿La mejor parte? ¡Que puedes tener una probadita del pasado!, pues entre mayo y octubre preparan un ponche de ron con una receta del siglo XVIII y del que diariamente hay cata.

Una probadita de océano con el ron Sea Fever

 

Si quieres experimentar el ron Sea Fever, dirígete hacia el puerto de Guysborough. Ámbar, especias y maple-café son los sabores que se ofrecen en su tradicional edificio ahora remodelado. En Sea Fever el inicio es lo más importante, pues ahí mismo hacen la mezcla y la añejan en barricas de roble americano durante 3 años. Visita su sala de cata para probar sus licores, disfruta de un recorrido por sus instalaciones y sal feliz de ahí, claro, ¡con un conductor previamente designado!

 

Perfecta mezcla de historia y sabor, el ron de Nueva Escocia es más que una rica bebida. Conoce más acerca de la historia del tráfico de ron en la provincia, prueba esta bebida de contrabando y siéntete como todo un Novo escocés.

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