La Isla del Príncipe Eduardo, la provincia más pequeña de Canadá, confirma que lo grande no siempre es lo mejor. La isla está repleta de localidades pequeñas que siempre brindan grandes ocasiones a sus visitantes. Desde playas hasta productos horneados, estos pueblitos son peso pesado. ¿La mejor parte? ¡Nunca tienes que conducir muy lejos para encontrar uno!

 

Si estás listo para salir a explorar, aquí te ofrecemos una lista de los pueblitos más extraordinarios de la provincia.

 

Souris

Muchas personas pasan por Souris en su camino a Basin Head, una de las playas más hermosas de la Isla del Príncipe Eduardo, sin detenerse jamás. ¡Gran error! Souris, ubicado en la parte sudeste de la isla, tiene una población de apenas más de 1,000 habitantes, pero no carece de pasatiempos para disfrutar. En lugar de cruzarlo, asegúrate de detener el coche, estacionarte y salir a explorar.

 

Comienza tu aventura en el Souris Beach Gateway Park. Tiene puestos de artesanías, mariscos frescos de The Lobster Shack, una heladería y la tienda Chef Michael Smith’s Flavour Shack, todo con vista al océano. Si te adentras un poco en el pueblo, visita Artisans on Main para adquirir algún artículo exclusivo de elaboración local y, al lado, bebe un café latte en Kim’s Coffee Bar and Creamery.

 

Souris tiene una mezcla ecléctica de lo viejo y lo nuevo. Muchos de los negocios y los centros de yoga nuevos están en edificios remodelados de Main Street. Una vez que hayas recorrido esa zona, diríjete a Breakwater Street en busca del restaurante 21 Breakwater. Luego, termina tu aventura subiendo a lo alto del faro histórico de Souris.

 

Murray River

Ubicado en el extremo este de la Isla del Príncipe Eduardo, con una población de aproximadamente 330 habitantes, lo más probable es que Murray River no aparezca en los itinerarios de viaje. Pero este pequeño municipio está totalmente subestimado. Con la apariencia de un pueblo pesquero pintoresco y una onda muy agradable, se está poblando de jóvenes emprendedores que instalan aquí sus negocios. Con tiendas como Magik Dragon, donde acondicionan piezas artesanales auténticas de todo el mundo, sin duda, encontrarás recuerdos únicos para llevar a casa. Cuando te canses de las compras, pasa por Companion Coffee para degustar manjares caseros y café tostado localmente o visita Newman Estate Winery, donde puedes adquirir una botella de vino antes de ver el atardecer sobre el río.

 

Si visitarás Murray River en verano, asegúrate de planificar el viaje para asistir al Festival de Pesca de Northumberland. Allí te esperan un zoológico interactivo, demostraciones gastronómicas, micrófono abierto, competencias de remo y el desfile para la selección de Miss Northumberland. Pero independientemente de cuándo visites Murray River, siempre será una buena ocasión.

 

North Rustico

North Rustico es uno de esos lugares que enamoran apenas uno llega. Con el encanto de un pueblito, buena comida, vistas sorprendentes y una playa preciosa, ofrece todo en un solo paquete. Observa el agitado puerto mientras llegan las embarcaciones de pesca, recorre el muelle o camina hasta pasar la casa con todas las boyas para llegar a la playa. Si vas un día tormentoso, verás las olas romper contra la costa. Es hermoso e ideal para tomar fotografías excelentes. Come o cena en Blue Mussel Café (pide los mejillones homónimos, ¡no te arrepentirás!) y disfruta de una bebida fresca en el patio antes de ir a Watermark Theatre, donde puedes acercarte tanto a la acción que, de hecho, puedes sentir a los actores respirar.

 

En el caso de visitar la Isla del Príncipe Eduardo en la época navideña, North Rustico redobla su encanto, ya que toda la ciudad se enciende y ofrece una experiencia inolvidable.

 

Kensington

Kensington se conoce como “La pequeña ciudad con mucho para ofrecer” y realmente se ha ganado ese eslogan. Tiene restaurantes, sitios históricos y fácil acceso al sistema de senderos ferroviarios Confederation Trail, lo que la convierte en una parada excelente si estás recorriendo la isla en bicicleta. El famoso Frosty Treat Dairy Bar está en esta ciudad y las personas conducen de todas partes de la Isla del Príncipe Eduardo para saborear sus exquisiteces. Ya sea que se te antoje una cazuela de almejas enteras, una barra de chocolate Mars frita, un helado cremoso o un cono con cobertura de nuez, este local, de los favoritos, lo ofrece todo.

 

Si quieres comer algo un poco más sofisticado, reserva en Broadway 45 o Island Stone Pub. Y si te gusta subir a Instagram más fotos de paisajes que de comidas, la vieja estación de trenes es un lugar perfecto para tomarlas.

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