Este artículo se publicó originalmente en el sitio web de Destination BC.

 

La ubicación de Vancouver entre montañas nevadas y el océano resplandeciente permite dejar la vida urbana atrás y sumergirse en la naturaleza con gran facilidad. Escápate de la selva urbana y descubre los bosques antiguos, las montañas majestuosas y las playas hermosas que están en el umbral del centro.

 

Pasea por el Parque Stanley

 

El Parque Stanley es la corona de jade de la parte central de la península de Vancouver. Con extensas franjas de bosques antiguos, el inmenso parque de 400 hectáreas se puede explorar en bicicleta, a pie o, incluso, en carruaje tirado por caballos. Recorre el malecón de 10 kilómetros caminando o en bicicleta (mientras intentas avistar focas y, tal vez, alguna ballena) o adéntrate en los senderos arbolados y descubre el estanque de lirios de Beaver Lake y las tortugas de Lost Lagoon. Encuentra más criaturas marinas en el acuario más grande de Canadá o relájate en una de las bellas playas del parque. La playa English Bay, la más cercana al centro, es sede del festival anual de verano de fuegos artificiales Celebration of Light. Una caminata corta alrededor del malecón te lleva a Third Beach, un lugar apartado con atardeceres extraordinarios.

 

Visita la playa

 

 

Con lluvia o con sol, las nueve playas de la ciudad de Vancouver son los lugares perfectos para apreciar paisajes increíbles y desconectarte de todo sin tener que alejarte demasiado de la vida urbana. Visita el lado oeste de Vancouver para explorar playas con arena como Kitsilano, Locarno y Jericho, todas con vistas fotográficas del skyline del centro y de las montañas de la costa norte. Camina un poco más a lo largo del cabo hasta llegar a las grandes extensiones de arena de Spanish Banks y continúa por la ruta de senderismo Foreshore alrededor de la costa de la Universidad de British Columbia para tener acceso a las maravillosas vistas de Howe Sound, la isla de Vancouver y las islas del Golfo. Sumérgete en el océano y luego adéntrate en los bosques del parque regional Pacific Spirit, una red de rutas de aproximadamente 38 kilómetros entre los árboles.

 

Practica senderismo en el Parque del Faro

 

El pintoresco faro blanco y rojo del parque ha custodiado la entrada a English Bay y guiado barcos a puerto seguro desde aproximadamente 1870. El Parque del Faro de West Vancouver, ahora un sitio histórico nacional, tiene senderos cortos pero ocasionalmente desafiantes que bajan serpenteando hasta la costa a través del espeso bosque. Point Atkinson es popular entre los observadores de aves que disfrutan de los cormoranes sumergiéndose en las profundidades y de las águilas volando en lo alto. A los paseadores de perros les encantan los senderos del bosque antiguo donde los animales pueden estar sin correa y es posible caminar hasta el mirador del faro para apreciar increíbles vistas —dignas de Instagram— de Howe Sound, English Bay y del faro en sí mismo.

 

Piérdete (para luego encontrarte) en el Jardín Botánico VanDusen

 

Detrás de las puertas del Jardín Botánico VanDusen, encontrarás un oasis impecable. Su superficie de 55 acres, situada a 15 minutos en automóvil desde el centro, incluye más de 7.500 especies y variedades de plantas. Siempre hay algo floreciendo en el jardín, desde flores de cerezo, rododendros y magnolias en primavera hasta ásteres y hortensias en otoño, junto con los copiosos colores otoñales de los ginkgo biloba. Pide un pícnic para llevar en Truffles Cafe o relájate en el patio del elegante Shaughnessy Restaurant. Y no te pierdas los laberintos isabelinos hechos de 3.000 cipreses piramidales.

 

El Conservatorio Bloedel, que está asociado con VanDusen, es, literalmente, un lugar muy concurrido de la ciudad. Este paraíso con cúpula que también está a 15 minutos en coche desde el centro, en el Parque de la Reina Isabel, alberga más de 120 aves exóticas en vuelo libre y 500 plantas y flores exóticas.

 

Conquista tus miedos en el Parque del Puente Colgante de Capilano

 

El Parque del Puente Colgante de Capilano y la montaña Grouse cerca de éste, son dos áreas naturales espectaculares a solo 15 minutos en coche desde el centro. El Puente Colgante de Capilano, construido en 1889, ofrece a los valientes visitantes vistas impresionantes del río Capilano, que corre a 70 metros por debajo de éste. Escala las altísimas coníferas en la travesía de Treetops Adventure, que consta de siete pasarelas suspendidas a 34 metros sobre el nivel del suelo del bosque o enfrenta la maravilla de la ingeniería llamada Cliffwalk, una pasarela voladiza elevada a lo largo del río y asegurada sobre la pared del acantilado en solo 16 puntos.

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